
Coffee & Audrey
Hola, soy Zaira
Vivo entre gatos.
Y los cuido como míos.
Cuidado a domicilio en Alcalá, Torrejón y Meco.
Mi historia
Crecí entre patas

con Daisy
En mi casa siempre hubo animales: gatos, conejos, gallinas, mi periquito Punky.
Estudié Bellas Artes y trabajé años en marketing, pero algo no encajaba.
Lo que de verdad me movía siempre estaba más cerca de ellos.
Así nació Cuaderno Felino.

Cuidado en casa
Su hogar.
Su ritmo.
Un gato no necesita que “alguien pase a echarle pienso”.
Necesita que alguien esté: que lo mire y entienda hoy.
A veces acaban en mi hombro. No me quejo.
Respuesta en menos de 24h
Formación & experiencia
No me basta con quererlos.
Quiero entenderlos.
Voluntariado
Echando una mano en una protectora local, con todos los animales que lo necesitan.
Formándome
Como Terapeuta Felina, en comportamiento y bienestar gatuno.
En curso
Auxiliar Técnico Veterinario, para saber cuidar también cuando toca.
Porque cada gato merece a alguien
que sepa mirarlo.
Si ellos están bien,
todo está bien.
🎶 Playlist para relajar a tu gato
Hola
Soy Zaira,
y vivo entre gatos.
Y, sinceramente, no sabría vivir de otra forma.
Cuido gatos en su casa, en su sofá favorito, con su rutina intacta. Sin sobresaltos, sin postureo. Solo presencia real y mucho cariño.


Daisy
De pequeña
Antes de hablar bien, ya abrazaba animales
En mi casa siempre hubo animales.
Gatos, conejos, patos, gallinas… y mi periquito Punky, que tenía bastante carácter.
Para mí era lo normal: estar con ellos, observarlos, ver por dónde iban a salir ese día.
Sin darme cuenta, empecé a fijarme en todo: en cómo estaban, en sus manías.
Esa forma de relacionarme con ellos también ha ido marcando otras decisiones en mi vida.
Y un día…
Cambié la pantalla por las patas
Estudié Bellas Artes y durante años trabajé en marketing y diseño.
Estaba bien, pero algo no terminaba de encajar.
Lo que de verdad me movía siempre había estado en otro sitio, más cerca de ellos.
Así empezó Cuaderno Felino. Antes de Coffee y Audrey hubo otros, Hassan y Strauss.
Con ellos aprendí muchísimo, y forman parte de todo esto aunque ya no estén.
Hoy mi oficina tiene cuatro patas y ronronea.
Cuidado en casa
Su hogar. Su ritmo. Su persona de confianza.
Un gato no necesita que “alguien pase a echarle pienso”.
Necesita que alguien esté: que lo mire y entienda lo que necesita hoy.
Por eso voy a su casa, mantengo su rutina y observo cómo está realmente.
A veces acaban en mi hombro. No me quejo.

🐾 Voluntariado
Donde más se necesita
Colaboro como voluntaria en una protectora y sigo aprendiendo cada día.
Hay gatos de todo tipo: algunos se acercan enseguida, otros necesitan tiempo, y otros solo quieren que estés cerca.
Es un lugar que te enseña a ir más despacio, a observar, a respetar.
Y todo eso se queda contigo, también cuando cuidas en casa.

Sigo aprendiendo
Cariño sí, pero también con base
Me estoy formando como Terapeuta Felina y como Auxiliar Técnico Veterinario.
Querer a los gatos está muy bien, pero entender lo que les pasa es otra cosa.
Saber cuándo algo no está del todo bien, leer sus señales o acompañarlos en distintos momentos también es cuidar.
Y eso es lo que quiero hacer cada vez mejor.
🎶 Bonus track
Y sí, les pongo música
Una playlist pensada para relajarles durante las visitas.
Si ellos están bien, todo está bien.
Si quieres dejar a tu gato en buenas manos (y mejores mimos), cuéntame de él.
Reservar visita →